La reparación de audífonos es posible y, en muchos casos, más sencilla de lo que parece, aunque siempre dependerá del tipo y la gravedad del daño. Por eso conviene traerlo a revisar antes de dar el equipo por perdido.
Si tu audífono ha dejado de funcionar, empieza por comprobar que las pilas estén bien colocadas y cargadas. Después, revisa que no haya cera obstruyendo el micrófono o el auricular, ya que es la causa más habitual de que el sonido se apague o se oiga distorsionado, y si el modelo lleva cable, fíjate en que esté en buen estado y bien conectado.
Estas tres sencillas comprobaciones resuelven bastantes sustos sin salir de casa. Pero si aun así no funciona, en nuestros centros auditivos evaluaremos el daño y te indicaremos si es posible repararlo o si necesita alguna sustitución.